05Apr,17

25 años del 5 de Abril, bodas de asco

Hoy se cumplen 25 años de aquella decisión que tomara el presidente de la República de aquel entonces Alberto Fujimori un 5 de Abril que cambiaría el rumbo de la historia de nuestro país.

Por: Kevin Baltazar

Ayer, mientras veía las noticias que informaban acerca de la derogación del Decreto Legislativo 1323 que permitía luchar contra crímenes de odio y la discriminación por orientación sexual e identidad de género, me preguntaba: ¿Cómo sería el Perú si es que nunca hubiera existido el fujimorismo?

Hoy es otro día no para preguntar el “qué hubiera pasado si no” sino el “qué pasaría si me doy cuenta de la realidad de las cosas”. Y cuando hablamos de darnos cuenta es de conocer nuestro pasado. “Quien no conoce su pasado corre el riesgo de repetirlo” dice aquella frase tan conocida y que siempre cae a pelo cuando se habla del fujimorismo, aquella corriente política que tanto daño le ha hecho -y sigue haciendo- a nuestro país.

Hoy 5 de abril del 2017 se cumplen 25 años de la decisión del entonces presidente de la República Alberto Fujimori quien ordenó disolver el Congreso de la República, intervenir el Poder Judicial, el Consejo Nacional de la Magistratura, el Ministerio Público y destituir a los miembros del Tribunal Constitucional. Es decir, acabó con la democracia y vulnerar la independencia de los Poderes del Estado peruano.

¿Por qué pasó esto?

El autogolpe del gobierno fujimorista se dio debido a que el Legislativo decidió investigar los crímenes de La Cantuta y Barrios Altos así como la fiscalización del Parlamente a los excesos económicos que el Ejecutivo realizaba para, según ellos, combatir el terrorismo en nuestro país.

Fujimori, siempre de la mano de Vladimiro Montesinos, aseguró aquella noche que aquella determinación se dio dado que, tanto el Congreso como el Poder Judicial, no permitían ejecutar medidas necesarias para combatir al Terrorismo y la recuperación económica del país.

¿Qué consecuencias tuvo?

La libertad de expresión de los medios de comunicación -en especial la de los diarios- se vio limitada. Uno de los casos más emblemáticos de aquella época para el periodismo se dio el 6 de abril cuando La República saliera publicada con varias páginas en blanco como forma de protesta dado que el gobierno envío fuerzas militares, no solo a dicho periódico sino a todos, para evitar que se “tergiversara” la decisión del presidente -aunque muchos lo llaman dictador- Fujimori.

Privación de la libertad de diversos personajes que, según el gobierno, eran sus enemigos directos: Felipe Osterling -uno de los presidentes del Senado-, Roberto Ramírez del Villar -Presidente de la Cámara de Diputados-, el periodista Gustavo Gorriti, entre otros. Allanaron locales del APRA, la casa de Agustín Mantilla, universidades, locales sindicales y Alan García se salvó por muy poco -escapó por el techo de su casa- de ser apresado.

La creación de la SUNAT para aumentar la presión tributaria en el país y llenar las arcas fiscales. Además de despedir a cientos de funcionarios públicos.

Actualidad

Después de la disolución del congreso, y a pesar de lo que muchos creerían, Fujimori tuvo un alto porcentaje de aprobación en una encuesta realizada por Apoyo dos días después. El 71% de los encuestados aprobaba la decisión del Jefe de Estado y el 89% la reestructuración del Poder Judicial.

Hoy, tras 25 años, vemos cómo el fujimorismo sigue vigente. Con una mayoría aplastante en el Congreso y con dos hijos que son referentes políticos, Fujimori -hoy preso- ve con optimismo el futuro. Kenji Fujimori ha sido el congresista más votado por la población y Keiko Fujimori perdió por muy poco las elecciones el año pasado.

¿Por qué sucede esto en los peruanos? ¿No aprendemos del pasado? Una tarea pendiente de todos los peruanos es el de conocer nuestra historia. El de separar héroes de enemigos. No comparar  a asesinos y violadores de Derechos Humanos con presidentes de la República. No seguir apoyando a aquellos residuos que se mofan de la tragedia humana otorgando tapers con dinero  a la población a cambio de votos. Dejarnos de ese aletargamiento y exigir explicaciones, culpables y sanciones justas. Que no se repita nunca más un 5 de Abril en la historia de nuestro país.

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